sábado, 26 de diciembre de 2009

Pinto

Pinto el cielo
el más tenso telón de la tierra
delineo su desnudez
su sorda palabra propagando un eco
su voz dentro de cada hombre.

Dibujo un cielo leve
cuando ha caído el sol
como pompa brillante en medio del alma
-esto ha sido siempre el horizonte-
una robusta sensación de quietud dormida a una lado
susurrando impronunciables palabras
almuerzo desnudo
un zoom anatómico
un beso haciendo el amor
sensación de semen sobre el cansancio satisfecho.

Yo pinto el cielo para ti
viento que aún no te revelas
sigues latente, acechando, sereno
esperando fugar tus palabras

mejor mantén tu mástil ensordecido
sin concepto, sin idea de nada
mejor rompe las palabras
y vive
ve la luz que dibujo
sé el sordo papel sobre el que se escribe
la sábana blanca
la sustancia que brota del agua
el átomo que escapa
y todos los átomos susurrando al mismo tiempo un cielo
que salga de tus labios un papalote amarillo
un huizache atrapado en las manos del horizonte
de esta inmensa locura que dibujo
eternamente sonriente.

Yo pinto la nada como un destello
como el amor tomando forma
-sabemos que antes de todo era la nada
tenue, cierta, fugaz, imperceptible
la nada soplando un azul como vidrio
la nada es este velo que no es.-

Yo dibujo una bóveda brillante
donde el sol se saborea sus tragos amarillos
y donde no pasa nada
ni las aves sueñan en estos rincones del alma
nadie se detiene a mirar las cosas importantes
todo transcurre
como si la muerte fuera el sueño absurdo de antier
o la tragedia, un pajarraco
imbécil por no detenerse
por no someterse a este baño
a esta destilación…
alguna palabra enerva pensamientos
hasta poseerlos como un sueño que sí es posible
como una profecía que cobró vida
y luego
al abrir los ojos se topó con esto…

yo dibujo un cielo intenso por todos lados
sin detenerme en profundidad o dirección
porque yo dibujo el cielo
no un lienzo con pintura, a base de brochazos y tintes
yo pinto el cielo
y él se deja y de paso me acaricia
me llena los ojos
algo en mi cambia para siempre
porque siempre estuvo en mí
recordó su sueño más claro
de donde cobró vida la palabra
de donde nació el verbo,
algo en mí por fin se aleja triste
y me deja en un eco
¿Cómo introducir palabras en mis labios sin sonido?
Pero hay palabras cuando pinto el cielo
y acuden aves a presenciarlo
acuden los trinos a ver la obra maestra
¿Cómo es esto posible?

Un dios no es todos los dioses
así como un hombre no es todos los hombres
pero Dios es Dios,
y el Hombre es cada uno de nosotros intentando escapar de la arcilla
dibujando cielos
aunque sea de tinturas
de pinceles, de manos
de tierra, con los colores que tenemos a la mano
como títeres en los hilos de la nada.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Esconderse en muros

Estoy sola, mi hermana llama, chateo con Sonia, leo el correo de José, llegan los mensajes, caen como gotas las palabras, una sopa caliente me espera... y sigo sola en esta casa, el eco despliega a los Beatles sobre las paredes que exhalan junto a mi. Estoy sola, afuera el sol quemando los techos de los coches, los techos de las casas, las cabezas de todo. Paredes conteniéndome, son piedras aislando el adentro del afuera, espero sola este fluir del tiempo, llega una foto por celular, siento su piel rozando mis sílabas, un plato lleno a kilómetros espera... sigo sola pero esta palabra me suena rara entre tanta voz entre tanto espacio de música, de risas de palabras que caen como muchedumbre.

domingo, 26 de julio de 2009

Ciudad antes de la lluvia.

Me gustan las piedras.

Me gustan las piedras,
-piedras para mi colección de letras-.
Bueno fuera, poder coleccionar frases articulables
como puertas o ventanas
bueno fuera, poder coleccionar ríos de tinta
manchando los atardeceres cada verano
bueno fuera coleccionar en un sorbo
crepúsculos libres de calorías
bajos en sodio
libres de la insoportable levedad.

Estaría bien volver a las piedras
volver a la roca de la que venimos
ser de ese polvo estelar
-cause we are all made of stars,
I´m going back to the stars-.

Que bien caería al alma pronunciarla en las gotas de la lluvia
deletrearla en cada vibración pétrea
en cada sonoridad al caer
en cada uno de los ríos que contienen su timbre
que bueno sería devanar las posibilidades en nidos
que buena sería la paja o la página o la vagina
lo mismo que el viento y la intemperie
si no fueran luz candente en el iris.
Que bueno sería chorrearse de gotas heladas al aire libre
si fuera lo mismo que del calor de un semen
que buena sería la posibilidad de encontrar en cada piedra una esquirla del sueño
pero solo podemos construirlo con palabras
que buena sería la arena de la playa en Durango
aunque para mi, macetas de sombra, (riego cada tercer día)
y la llovizna de tierra mojada sobre mi cara.

A mi me gustan las piedras para levantar muros
para cursilerías como: “construir con palabras un puente indestructible”.
Me gustan las piedras
y apilarlas una a una en derredor mío
abriendo ventanas
sondeando los destinos de la mirada.

Que bueno sería poder arrojarse a un barranco cada día
sin perder el chorro de sangre que nos palpita
que bueno sería dormir bajo nuestras madres
al regazo de cada estrella
que buena sería la piel, si no sirviera tan poco
por esto una piedra sobre otra
se van estivando en palabras
por eso deletreo al mundo en casas
en puertas
en sílabas estrechas que pueda habitar
en paredes claras que puedan mis hijos decir.

domingo, 15 de febrero de 2009

Danzas Nocturnas. Silvia Plath.

Una sonrisa tuya cae en la hierba
y se pierde para siempre.

¿Y dónde se extraviarán
tus danzas nocturnas? ¿En las matemáticas?

Saltos y espirales tan puros-
sin duda recorren

eternamente el mundo, y no me quedaré
despojada de belleza: el don

de tu pequeña vida, tu olor
a pasto mojado cuando duermes, azucenas, azucenas

que no pueden compararse con tu carne.
La cala, los fríos pliegues de su ego,

y el lirio, embelleciéndose a sí mismo-
manchas, y un despliegue de pétalos ardientes.

Los cometas
tienen que atravesar tanto espacio,

tanta frialdad, tanto olvido.
Así se desvanecen sus gestos-

cálidos y humanos, y luego su luz rosada
sangrando y desollándose

a través de las amnesias negras del cielo.
Por qué me son otorgadas

estas lámparas, estos planetas
que caen como bendiciones, como copos de nieve

hexagonales, blancos
sobre mis ojos, mis labios, mis cabellos

rozándome y fundiéndose.
En ninguna parte.