martes, 28 de diciembre de 2010

Hay.

Agujeros en el alma
no cualquier temple soporta
lunas que hacen recordar la infancia
y luego, tiernamente, nos asfixian
estrellas en el cielo negro, oscuro
de cada prójimo
el padre late en su sombra
la madre, desde su brillo estira su umbilical sueño.

tazas quebradas, platos rotos
sillas esperando
recuerdos de casas extraviadas
hay esperanza en la lluvia
y goteras que uno extraña cada verano.

jueves, 2 de diciembre de 2010

prosaica

…si pudiéramos algún día habitar nuestras palabras, tiznarnos de vía láctea la lengua y abolir las esperas innecesarias de andar, comer, calzar, producir, para hacer la sustitución covalente al verbo amatorio, si se pudiera ya de una vez inventar toda la ciencia, con sus subrepticios rincones de alma, con su anura destreza para poblar sin necesidad, de todas las chucherías posibles, la desgarradura que aqueja a todos los hombres, si pudiéramos balaustrar el andamiaje del tiemplo…

domingo, 1 de agosto de 2010

Tiemplos III

Muros en la batalla del lugar
absorben pupilas
retan la carnosidad de la vida
pueblan de laberintos
los vacíos del ser
seguimos perteneciendo a manecillas de rutina
hasta que volvamos
habitar el cuento
vivir minutos del espacio
abstracción de la letra
solipsismo voces apiladas en murallas
hasta que volvamos a poblar
las estancias de cada verso
habitar alguna vez nuestras palabras.

Tiemplos II

Muros en la batalla del lugar
absorben pupilas
retan la carnosidad de la vida
pueblan de laberintos
los vacíos del ser
seguimos perteneciendo a manecillas de rutina
hasta que volvamos
habitar el cuento
vivir minutos del espacio
abstracción de la letra
solipsismo voces apiladas en murallas
hasta que volvamos a poblar
las estancias de cada verso
habitar alguna vez nuestras palabras.

domingo, 25 de julio de 2010

Tiemplo

Cada silaba balbuceo
de tu muerte dentro mio
vana
intento desvalido
rosas esparcidas
en sus petalos tarde
los naranjas destellaban velas aterciopeladas
vencidas en el mosaico


Maldita forma
que has convencido de idea mi sentir
maldito perfil
que no es mas un recuerdo
sino el perfil
la silueta que se busca
a tientas
bajo las lluvias marzo
bajo los puentes luna

Desdichado sueño
que se repite añoranza
nunca lo besé
desdichada dicha
enquistada en la neurona
en reductos
apologías de quimeras

Maldita certeza de que estuviste
un dia
un pleno desnudo
agargantándose
en mi vida
maldita conciencia de ti
nunca mas revertida
maldita infamia de mí
vergüenza sensatez
niña
sin boca
dos cruces negras
que no han hablado
nada claro
nunca nada
malditas
negras cruces

me arre /piento/ molino
a cada esfera silabial
de bruces contra el calendario

domingo, 11 de julio de 2010

Tiemplos I

La censura suave de tus ojos
torna cónclave al filo,
todos innombramos las esquirlas de la infancia
como huecos rellenables
como vasos Gorostiza y epidermis transparente
pequeños dejos de voz
desmembrándose en espacios fugitivos
tropos de Bajtin
cronos Cortázar
seres investideros del segundo
aplacados recuerdos
residiendo en el espacio fijo pupila
consternaciones en las membranas de la voz
imprimiendo relieves piedra
estancias vacías
surcos del cerebro amoldando siempre vacíos
vacíos
vacíos
el cóncavo desliz de la vida
es la forma
el templo de instantes
parecieran inertes
de a momentos cien años luz
intrascendentes
huecos manifiestan el ser
vacíos que imprimen su forma
su relleno de aire,
sensación de algo sostenido en percepciones.

lunes, 14 de junio de 2010

Qué vamos a hacer?

isla dormida

Estoy presa en un barco de luces, escuchando al parlante del teléfono público. Los faros atraviesan el vidrio, entrecierro los ojos, voy aguzando el oído. La señora suplica al auricular, veo su tristeza a través de estos destellos, los coches que atraviesan las paredes son párpados de tristeza.
Sigo amarrada al colchón del sinsentido, con la discusión de la banqueta en la orilla de alguna ventana. La mujer no puede hablar muy fuerte, pero lo hace, me sujeto a las cuatro paredes y con el vértigo de la calle encima siento sus golpes contra el teléfono público, se abre la cabeza de rabia, asusta a las voces de la cordura.
Un hilo de luz parte la noche, un suspiro de la madrugada asusta al sueño, sigo paralizada en mis pupilas, en el sueño tejiendo vacíos, intrascendentes como los días ó cada una de las olas ó todo este ejército de anónimos que poblamos la tierra.
Vivo mostrándole a mis letras la arquitectura de las rocas, su fragilidad de espasmos divididos en hienas y en delirios, vivo escuchando la charla ajena, la voz atragantada del suicidio, del beeep… beeep descolgado, dando tono a ninguna parte.
Vivo en la sensatez de mi propia isla, dormida, secreta, al otro lado de la puerta, detrás de la numeración de residente, que tiene las mismas cifras que la numeración del condenado. Un gris mancha mi tregua de focos ahorradores, de la ilusoria clase media anclada en la nada, perdida al fondo de un sillón, adosada a la colcha floreada como una más de las gardenias despidiendo su aroma a suavitel.
He vivido un tiempo oscuro y antrero, robado del azul eléctrico del amanecer, la madrugada me mimetiza con las sombras fijadas en estas paredes.

martes, 11 de mayo de 2010

Un día

Siempre un día
en tu mañana
quiso
coronar de que haceres
tiemplos
plácemes un día
quiso desmembrar
la vida en haces de sol
en besos hija
en coitos suave padre
siempre quiso un día
y acabó una tarde
ya de noche en otro día más
sin beso sin suavidad.