Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como poema

El muro

a destiemplo

Esquirla de lengua hablar pastoso pegado en las anginas en el rebrote de horizontes para apuntalar la voz estrafalario guiño convite de virus -enfermedad de la saliva- anestesia del turbio cloaquiento páramo pura gonorrea espesa para instalarse en esperma en sucesión de líneas miel en la palma de la ceguera azote de letras guerra de cárteles rosarios como invasiones acéfalas metástasis pura supresión de ideas, rebrote de sonido escasez de sentimiento poblamiento hacinado en la periferia degradación del hormiguero la nada en mi vientre luego de aspirar palabrería se puebla de fonemas se asquea de kinestesia de azentos de borlas No hay palabra viva en ningún puto libro de poesía, han tendido puentes como un lazo equilibristas, payasos y el gato vestido de tiniebla ha intentado hallar de nuevo su última vida.

sin tiemplo

Noches como un lamento tibio baba enfriándose en la mejilla el soplo de un dios que ha dejado las llamas encendidas el gas abierto senda descolorida cierzo de un tiempo desfasado cofradía que fundó un subconsciente un gesto disipándose en los huecos en cada una las minúsculas mayúsculas sustancias errantes símbolos licuándose soul to squeeze la burla la espera es lo mismo la misma entera entrega de la nada a un vacío de sangre tere neva gatu pice la mare sepas lo que ya sabias no la devuelvas porque no acudí antes a ti y tampoco lo que vale, salir de un cierzo casa en silencio salir de un cierzo de un zorzal noche que no acaba

Reloj

Hay

Agujeros en el alma no cualquier temple soporta lunas que hacen recordar la infancia y luego, tiernamente, nos asfixian estrellas en el cielo negro, oscuro de cada prójimo el padre late en su sombra la madre, desde su brillo estira su umbilical sueño. tazas quebradas, platos rotos sillas esperando recuerdos de casas extraviadas hay esperanza en la lluvia y goteras que uno extraña cada verano.

prosaica

…si pudiéramos algún día habitar nuestras palabras, tiznarnos de vía láctea la lengua y abolir las esperas innecesarias de andar, comer, calzar, producir, para hacer la sustitución covalente al verbo amatorio, si se pudiera ya de una vez inventar toda la ciencia, con sus subrepticios rincones de alma, con su anura destreza para poblar sin necesidad, de todas las chucherías posibles, la desgarradura que aqueja a todos los hombres, si pudiéramos balaustrar el andamiaje del tiemplo…

Tiemplos III

Muros en la batalla del lugar absorben pupilas retan la carnosidad de la vida pueblan de laberintos los vacíos del ser seguimos perteneciendo a manecillas de rutina hasta que volvamos habitar el cuento vivir minutos del espacio abstracción de la letra solipsismo voces apiladas en murallas hasta que volvamos a poblar las estancias de cada verso habitar alguna vez nuestras palabras.

Tiemplos II

Muros en la batalla del lugar absorben pupilas retan la carnosidad de la vida pueblan de laberintos los vacíos del ser seguimos perteneciendo a manecillas de rutina hasta que volvamos habitar el cuento vivir minutos del espacio abstracción de la letra solipsismo voces apiladas en murallas hasta que volvamos a poblar las estancias de cada verso habitar alguna vez nuestras palabras.

Tiemplo

Cada silaba balbuceo de tu muerte dentro mio vana intento desvalido rosas esparcidas en sus petalos tarde los naranjas destellaban velas aterciopeladas vencidas en el mosaico Maldita forma que has convencido de idea mi sentir maldito perfil que no es mas un recuerdo sino el perfil la silueta que se busca a tientas bajo las lluvias marzo bajo los puentes luna Desdichado sueño que se repite añoranza nunca lo besé desdichada dicha enquistada en la neurona en reductos apologías de quimeras Maldita certeza de que estuviste un dia un pleno desnudo agargantándose en mi vida maldita conciencia de ti nunca mas revertida maldita infamia de mí vergüenza sensatez niña sin boca dos cruces negras que no han hablado nada claro nunca nada malditas negras cruces me arre /piento/ molino a cada esfera silabial de bruces contra el calendario

Tiemplos I

La censura suave de tus ojos torna cónclave al filo, todos innombramos las esquirlas de la infancia como huecos rellenables como vasos Gorostiza y epidermis transparente pequeños dejos de voz desmembrándose en espacios fugitivos tropos de Bajtin cronos Cortázar seres investideros del segundo aplacados recuerdos residiendo en el espacio fijo pupila consternaciones en las membranas de la voz imprimiendo relieves piedra estancias vacías surcos del cerebro amoldando siempre vacíos vacíos vacíos el cóncavo desliz de la vida es la forma el templo de instantes parecieran inertes de a momentos cien años luz intrascendentes huecos manifiestan el ser vacíos que imprimen su forma su relleno de aire, sensación de algo sostenido en percepciones.

isla dormida

Estoy presa en un barco de luces, escuchando al parlante del teléfono público. Los faros atraviesan el vidrio, entrecierro los ojos, voy aguzando el oído. La señora suplica al auricular, veo su tristeza a través de estos destellos, los coches que atraviesan las paredes son párpados de tristeza. Sigo amarrada al colchón del sinsentido, con la discusión de la banqueta en la orilla de alguna ventana. La mujer no puede hablar muy fuerte, pero lo hace, me sujeto a las cuatro paredes y con el vértigo de la calle encima siento sus golpes contra el teléfono público, se abre la cabeza de rabia, asusta a las voces de la cordura. Un hilo de luz parte la noche, un suspiro de la madrugada asusta al sueño, sigo paralizada en mis pupilas, en el sueño tejiendo vacíos, intrascendentes como los días ó cada una de las olas ó todo este ejército de anónimos que poblamos la tierra. Vivo mostrándole a mis letras la arquitectura de las rocas, su fragilidad de espasmos divididos en hienas y en delirios, vivo e...

Un día

Siempre un día en tu mañana quiso coronar de que haceres tiemplos plácemes un día quiso desmembrar la vida en haces de sol en besos hija en coitos suave padre siempre quiso un día y acabó una tarde ya de noche en otro día más sin beso sin suavidad.

Recuerde...

Recuerde el día aquel en que fuimos a las luchas la tarde aquella en que podía rozarle en que podía de cerca sentirle próximo, inminente. Acuérdese de esa sed vespertina de esas miradas azules y cursis de las conversaciones sin sentido de La Parka destrozando al rival de las sillas volando por lo alto del recinto. Recuerde como podía tocarlo como podía fácilmente y sin contratiempo sin vergüenza, sin impedimento alguno columpiarme en sus palabras deslizarme entera en usted mientras, fácilmente con la otra mano, tomaba el vaso de cerveza. Lentamente todo como el tiempo cuando es permitido sin codicia sin medida sin un: “es que tengo que…” sin explicaciones con lo único que nos quedaba, con aquello que hacíamos tan bien con querernos.

mp3

“…él le dibuja en un papel algo parecido a un corazón…” Víctor Manuel Gracias por las MP3 ochenteras me pierdo en ellas ahora mismo Elton Jonh parece un poco más hombre la última canción te la dedico es la historia de una par de deformes que torpemente se unen que a empujones de la vida van por ella cursando clase obligatoria con gestos similares al beso parecidos a un abrazo par de deformes en medio de todo esto –que quien sabe qué será- en este lento agotar los días. Los imagino en un tentar infinito en un palpar la boca adivinar los ojos en un tentar las manos en un tentar hasta llegar tentando el alma en sufrir ciego avanzar mudo abrazo tembloroso que camina y camina sin otra razón que la que baste para andar y al contemplarlos sus abrazos son los nuestros deformes de la vida imposibles tontos besos desgraciados.

Prefiero ser...

Prefiero ser mustia antes que revelar los mensajes en el celular mañanas inscritas en un terreno de penumbra, sudoroso prefiero reír cortésmente antes que dejar a carcajadas evidencias escenas de sábanas y piel moteles, la cerveza embadurnando su reino en los tocadores antros de mala muerte bailando en el centro de la pista una ranchera con borrachos y prostitutas pululando prefiero decir y no decir nada y ser la mustia la absurda y feliz hipocresía prefiero ser la mustia la putita seria que escribe versos con epígrafes de filósofos y por las tardes lee y relee tus frases mas calientes recordando a Sabines -por lo de la mano en el sexo- igual que a Borges o Schopenhauer las misma putita que te lame el oído la misma que escucha tus versos y se ruboriza solo un poco.

Ante la caja tonta.

...él me mintió, él me dijo que me amaba y no era verdad, él me mintió...” Miguel, Verdaguer, Carballo. Desde la hoja manuscrita y con el reality show encendido rompió mi garganta mi garganta rota una voz esparcida en los tibios -maldita sea- tibios columpios de un día que araña la noche. Ella sonreía de medio lao algo decía una y otra vez. Yo, por unas cuantas sílabas amordazada en el debate que atropella mi voz perdida en una agonía densa triste cantar ante la caja tonta que estupidez ser solamente una llama del odio.

Una mañana

La taza queda tras mis huellas bebidas en el tacto viejas cortinas ofrendan historia como claridad en vértigo del día vacíos se disuelven hasta pintar el alba hasta doblar de sentimiento la quietud. Me levanto sobre un hilo de tinta desesperada mi pecho desvanece opresión escribo estas líneas desbocan sobre el desayuno intacto.

¿Qué vamos a hacer?

Qué vamos a hacer cuando nos dejes solos cuando nos separes de hijos de hermanos de padres, de amigos cuando nos abandonen los sentidos y sean entes huecos cada uno desfasado en algún hemisferio que vamos a hacer si ya no habrá lágrimas si la respiración será soledad si no quedarán huellas ni recuerdos qué vamos a hacer si nos habrás dejado sin llanto sin uña que encarne en algo sin un sueño que nos aparte de todo qué vamos a hacer solos sin voz para clamar déjanos aunque sea un aullido de perro de bestia déjanos un hilo de rabia una última blasfemia.

...

Uno de estos cielos fríos retoños del amanecer uno de estos cubos tiernos restos de escarcha azul el paladar saborea horizonte liso sin ramas ni flores torso de delfín descansado corolario de la madrugada sueña despierta peina al mundo con tu voz con el roce de tus dedos sobre el vidrio. Uno de estos amaneceres cala el primer rayo ni siquiera entibia la mirada tímido amarillo la manta de acero difumina todo limpia con un trozo helado las comisuras de los párpados hasta llegar al fin al momento en que abres el ojo por vez primera y topas con la vastedad sin hojas ni ramas ni flores solo algún recuerdo piano lento arañas con tu voz la piel del delfín que se te va escapando por la ventana.